Me quiero vomitar
Porqué nos merecemos productos tan mediocres en México? Es una mentada lo que la producción de los Galindo nos está ofreciendo con su programa “Me quiero enamorar”. Apenas el domingo antepasado habían cambiado a la participante por la que tienen que competir “los enamorados”; y ya este domingo tenían otro safarancho. La nueva participante, Nora, quería sacar a un “enamorado” llamado Antonio al que el público estaba salvando, “porque no se le hacía justo que desaprovechara el lugar de otro hombre del que ella sí se podría enamorar”. Entonces entró la mama de Antonio a defender a su “hijito” y también metió su cuchara el papa de Nora que tajantemente dijo que si no se iba el enamorado que su hija quería sacar, él se la llevaba a su casa. Fué una de dimes y diretes que Susana Zabaleta (quien yo no sé que hacía ahí desde un principio) dijo ya basta! No puede ser, no pude ser; Yo, soprano, actriz seria, muy perra, con Manzanero, seductora, Me voy! no puedo estar particpando en este circo. En realidad lo que les dijo fue que el programa ya no estaba cumpliendo con su objetivo y que sólo se había convertido en un ring de boxeo, donde lo único que imperaba eran los conflictos entre los concursantes. “Por favor, nos están viendo niños, hablemos de otras cosas, hablemos de amor, cambiemos de actitud”, señaló Zabaleta, quien se dijo cansada de la romería en que se había convertido la emisión de los Galindo y abandonó la producción.
Que horror que metan a los papás de semejantes vejorrones, y que todos actúen como si fuera de suma importancia el tema del programa, cuando solo se trata de un bonche de hombres y mujeres calientes y sin una pizca de talento, que a falta de Big Brother entraron a ese reality.
En cambio en Tv azteca el domingo fué una noche mágico musical donde Lolita Cortés le demostró a sus estudiantes y a la audiencia, como cantar y actuar con un execeso desbordado de energia en el escenario, olvidándose que estaba en televisión y no en un teatro, y que no ocupaba exagerar y sobreactuar tanto en su interpretación. Las críticas para los concursantes fueron las de siempre, una que otra interpretación destacable, todos los bailables mediocres etc. Como sea se agradece no estar viendo a una bola de tarados discutiendo, igual que los retrasados de sus padres, y con un par de sangre de cochis mediando todo el asunto.
Mejor vean que bonita Lola, la “Reyna del teatro musical”:
Deja tu "velda"










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